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CSRD, ESRS y VSME en Business Central: menos reporting no significa menos evidencia

CSRD, ESRS y VSME simplifican el reporting, pero no eliminan la presión de evidencias. Cómo preparar Business Central sin vivir en Excel.

8 de julio de 2026 - Equipo de Producto A Way How

CSRD, ESRS y VSME en Business Central: menos reporting no significa menos evidencia

El 3 de julio de 2026, la Comisión Europea adoptó una revisión de los estándares europeos de sostenibilidad ESRS y un estándar voluntario para empresas más pequeñas fuera del alcance directo de CSRD. El mensaje político es claro: menos carga administrativa, menos puntos de datos obligatorios y más proporcionalidad (Comisión Europea).

Bien.

Pero cuidado con la lectura cómoda.

Que el reporting se simplifique no significa que desaparezca la necesidad de demostrar de dónde sale cada dato, quién lo validó y qué evidencia lo soporta. Para muchas empresas que trabajan con Microsoft Dynamics 365 Business Central, la pregunta ya no será solo “¿estamos obligados por CSRD?” ni “¿nos conviene usar VSME?”. Será más concreta y más incómoda: cuando un cliente, un grupo empresarial, un banco o un auditor pida información ESG, ¿podemos responder sin reconstruir medio año en Excel?

Ahí empieza el verdadero problema.

El alivio regulatorio no elimina la presión operativa

La revisión de ESRS forma parte del paquete Omnibus de simplificación. Entre otras medidas, la Comisión plantea concentrar CSRD en compañías de mayor tamaño, reducir puntos de información y proteger a empresas más pequeñas de peticiones excesivas dentro de la cadena de valor mediante un estándar voluntario proporcional (Comisión Europea).

Sobre el papel, eso reduce fricción.

En la práctica, muchas compañías medianas seguirán recibiendo preguntas. Quizá no porque estén directamente obligadas a reportar bajo CSRD, sino porque venden a una empresa que sí lo está, porque forman parte de un grupo, porque financian una operación, porque preparan una certificación o porque quieren presentarse a una licitación donde la trazabilidad pesa cada vez más.

Y esas preguntas rara vez llegan en abstracto.

Llegan así:

  • ¿Qué proveedores participan en este proceso?
  • ¿Quién aprobó este cambio de materiales?
  • ¿Dónde está la evidencia de revisión?
  • ¿Qué incidencias se detectaron y cómo se cerraron?
  • ¿Qué controles existen para evitar datos no validados?

No son preguntas de marketing sostenible. Son preguntas de operación.

VSME: voluntario no significa irrelevante

Aquí entra VSME.

La guía práctica de PICH BNFIX para pymes, en su página 28, define VSME como la abreviatura de Voluntary European Sustainability Reporting Standard for Small and Medium-Sized Enterprises: una norma europea voluntaria de información de sostenibilidad para pymes.

La palabra importante es voluntaria. Pero no conviene confundir voluntario con decorativo.

VSME está ganando peso porque ofrece a las pymes un idioma común para responder a demandas ESG sin quedar atrapadas en cuestionarios distintos para cada cliente, banco o inversor. No obliga como CSRD a quien está fuera de alcance, pero ordena una conversación que ya está ocurriendo en el mercado.

Para una empresa que usa Business Central, esto cambia el enfoque. VSME no debería verse como “otro informe” que alguien completa al final del año. Debería verse como una señal temprana de qué información operativa conviene tener bajo control durante el año:

  • datos de proveedores y cadena de valor,
  • consumos, incidencias o evidencias ambientales cuando apliquen,
  • políticas o prácticas internas que requieren aprobación,
  • registros de personal, seguridad o cumplimiento,
  • decisiones de gobierno que deben poder explicarse.

La ventaja de VSME es que baja la sostenibilidad a un marco proporcional para pymes. El riesgo es tratarlo como una plantilla más y no como una disciplina de datos y evidencias.

En otras palabras: VSME simplifica el lenguaje del reporte, pero no genera por sí solo la trazabilidad que lo sostiene.

El dato ESG suele nacer en lugares poco glamurosos

Imaginemos una empresa industrial que usa Business Central para compras, proveedores, almacén, activos y contabilidad. No es una gran cotizada, pero suministra componentes a clientes europeos de mayor tamaño. Un día recibe una solicitud de información vinculada a sostenibilidad: datos de proveedores, evidencias de cumplimiento, cambios relevantes, incidencias y aprobaciones relacionadas con determinados productos o servicios.

El equipo sabe que la información existe.

El problema es que existe en demasiados sitios:

  • registros de proveedor en Business Central,
  • archivos adjuntos en carpetas compartidas,
  • aprobaciones por correo,
  • comentarios en Teams,
  • hojas de cálculo mantenidas por compras,
  • evidencias recopiladas solo cuando alguien las pide.

El resultado es familiar: una semana de persecución interna para preparar una respuesta que debería salir del propio proceso. No porque falte voluntad, sino porque la evidencia se generó fuera de una secuencia gobernada.

En ese punto, CSRD o ESRS dejan de ser siglas regulatorias y se convierten en una pregunta de control interno: ¿la empresa puede explicar sus datos operativos con suficiente contexto?

Business Central tiene piezas; lo que falta es secuencia

Business Central ya contiene una parte importante de la historia: proveedores, documentos, cambios en maestros, aprobaciones, usuarios, registros contables, trazas de modificación y datos operativos que explican qué ocurrió.

El riesgo aparece cuando esas piezas viven separadas.

Un cambio en un proveedor puede tener registro técnico, pero no necesariamente una evidencia clara de revisión. Una aprobación puede existir, pero fuera del ERP. Una incidencia puede haberse resuelto correctamente, pero sin responsable visible ni plazo asociado. Una documentación de proveedor puede estar archivada, pero no vinculada al proceso que la necesitaba.

Cuando llega una petición ESG, el equipo no falla por no tener datos. Falla porque debe reconstruir la historia.

Y reconstruir no es gobernar.

Qué debería cambiar antes de la siguiente solicitud

La buena respuesta no es crear otro Excel maestro de sostenibilidad. Eso suele funcionar durante el primer trimestre y convertirse en deuda operativa al segundo.

La respuesta es convertir los procesos que alimentan esa evidencia en circuitos trazables dentro de Business Central.

1. Definir qué eventos merecen control

No todo dato necesita una ceremonia. Pero algunos eventos sí deberían activar una revisión formal:

  • alta o cambio de proveedor crítico,
  • modificación de información sensible vinculada a producto, servicio o cumplimiento,
  • recepción de certificados o evidencias externas,
  • incidencias de calidad, seguridad, medio ambiente o privacidad,
  • aprobación de excepciones relevantes.

La clave está en no esperar al informe final. Si el evento es material para una futura explicación, debe gobernarse cuando ocurre.

2. Asignar responsabilidad real

Una evidencia sin dueño acaba envejeciendo mal.

En procesos vinculados a CSRD, ESRS o solicitudes de cadena de valor, conviene que cada etapa tenga un responsable claro: quién solicita, quién revisa, quién aprueba, quién corrige y quién cierra. No como organigrama decorativo, sino como responsabilidad visible en la operación diaria.

Cuando todo el mundo “participa”, nadie responde.

3. Capturar evidencia en el contexto del ERP

La evidencia útil no es solo un PDF guardado en una carpeta. Es el PDF más su contexto:

  • qué operación lo exigió,
  • quién lo aportó,
  • quién lo revisó,
  • cuándo se aceptó,
  • qué decisión permitió avanzar,
  • qué excepción quedó documentada.

Ese contexto es lo que suele perderse cuando la evidencia vive en correos y carpetas dispersas. Y es precisamente lo que más cuesta reconstruir cuando llega una revisión.

4. Vigilar plazos y excepciones

Los procesos ESG no fallan solo por datos incorrectos. También fallan por retrasos invisibles: certificados vencidos, revisiones pendientes, proveedores sin respuesta, aprobaciones bloqueadas, incidencias abiertas demasiado tiempo.

El control interno serio no mira únicamente si algo se hizo. Mira si se hizo a tiempo y qué ocurrió cuando no fue así.

Donde AWH GRC encaja sin convertirse en una plataforma ESG

AWH GRC no debe plantearse como otro repositorio externo de reporting ESG ni como una herramienta específica de VSME. Su valor es distinto: actúa como sistema de control interno para procesos operativos críticos dentro de Business Central.

Eso lo hace especialmente útil en este tipo de presión regulatoria indirecta. Permite que las decisiones, responsables, plazos y evidencias queden vinculados al contexto donde ya vive la operación: proveedores, documentos, cambios, incidencias y controles internos del ERP.

No se trata de prometer que una herramienta “resuelve CSRD” o “prepara VSME” por arte de magia. Sería una mala promesa.

La promesa razonable es más sólida: si tus procesos críticos generan evidencia mientras se ejecutan, responder a CSRD, ESRS, VSME o solicitudes de cadena de valor deja de ser una excavación arqueológica.

Ese es el salto importante. Pasar de recopilar pruebas al final a producir trazabilidad durante el trabajo.

Este enfoque encaja con una idea que ya tratamos al hablar de informes de cumplimiento y auditoría continua en Business Central: el control interno no debería depender de que alguien revise tarde lo que nadie gobernó a tiempo.

La pregunta que conviene hacerse ahora

La revisión de ESRS puede reducir carga formal para muchas empresas. VSME, por su parte, puede dar un marco más claro a quienes están fuera del alcance directo de CSRD pero reciben peticiones de sostenibilidad desde clientes o financiadores.

Pero ninguna simplificación normativa arregla un proceso operativo mal trazado.

Antes de discutir si la empresa entra o no entra en el perímetro exacto, conviene responder algo más básico:

Si mañana nos piden evidencia sobre proveedores, incidencias, aprobaciones o controles relacionados con sostenibilidad, ¿sabemos obtenerla desde Business Central con contexto suficiente?

Si la respuesta es sí, la simplificación regulatoria será una ventaja.

Si la respuesta es no, el problema no es CSRD. Es que la organización todavía depende demasiado de memoria, correos y hojas de cálculo para explicar decisiones que ya deberían estar gobernadas.

Y cuando la evidencia se improvisa al final, incluso una regulación más simple puede sentirse pesada.

¿Quieres implementarlo en tu organización?

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